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20 octubre 2017 5 20 /10 /octubre /2017 23:34

 

Brasil: El capitalismo y el fascismo no se administra, se combate

 

El fin de la dictadura "perfecta" del capitalismo (Aldous Huxley) versión progresista en el Brasil a llegado a su fin, delante el ajuste neoliberal, que camina a pasos acelerados, liderado por las oligarquias nacionales y el corporativismo globalizante.

 

La instalación de un estado de excepción parlamentaria, juridica y militar, va dejando en su nefasto tránsito de impunidad y absurdos el escenario camuflado, de las grandes injusticias históricas por el discurso demagogo por aquellos que hicieron algo para no hacer nada y se acomodaron en el sistema de la "democracia" burguesa corrupta, sin dejar señales de la ética clasista.

 

En realidad lo que esta aconteciendo es el crecimiento violento y acelerado de lo que nunca dejo de acontecer: tercerización, privatizaciones, recortes de gastos al sector público, favorecimiento al agronegocio y sus empresas del agrotóxico, deforestación de extensas áreas Amazonicas, libre manipulación y control financiero de la banca internacional y sus inéditos lucros a lo que se suma la desconstrucción selectiva de la Reforma Agraria. Desalojos forzados en la regiones urbanas y territorios etnicos siempre favorecimiendo a la especulacion inmobiliaria, exterminio de la juventud negra en las periferias, práctica del trabajo esclavo que nunca se penalizó bajo la figura de lesa Humanidad, desempleo, precariedad en la salud y la educación publica más con políticas de fortalecimiento al sector privado y un sin fin de silenciamientos de las minorias que no son consideradas por las estadísticas de los poderes.

 

Cierto que en este proceso progresista fueron construidas infinidad de instancias en modelos de consejos mixtos siempre con la participación de los poderes institucionales, los cuales nunca tuvieron un dialogo horizontal y de respeto con la sociedad civil organizada por fuera del partidismo, ejerciendo la coerción en favorecimiento de sus intereses de poder por el poder con fines eleccionarios bien por encima de la sensibilidad social. Solo que esta vez la dictadura se desviste de la demagogia y esta en vias de constitucionalizacion, quiere decir, todo lo que era considerado injusticia social, ya no es más, lo que era crimen es legal, y lo que era absurdo es lógico.

 

Podemos agregar a este cuadro historico la omisión conciliada para no instalar el debate público real sobre los crímenes de la dictadura, lo cual permite que muchas de sus criaturas más alla de caminar impunemente por las calles gozando de buena salud, disfrutando de altas jubilaciones y pensiones y de beneficios extendidos a sus familiares, habiten en los espacios de los poderes gubernamentales, empresariales, religiosos y culturales. Especie que proliferó de tal forma que hoy está en el tope de las posibilidades para disputar en el 2018. En mi consideración lo que realmente es preocupante y trágico dentro de esta visión coyuntural, es oir decir por las calles y en los debates sociales que la lucha de clases no existe más y la "izquierda" no decir nada. No es porque sienta nostalgias de oir de ellos alguna cosa al respecto, porque si existió el pensamiento se quedó en lo profundo de sus conciencias.

 

Es porque el avance de las oligarquias nacionales de la mano con los sectores de prácticas y tendencias fascistas, aprovechando la imposicion del neoliberalismo y las corrientes alienantes del posmodernismo sobre las nuevas generaciones y las capas medias, están consiguiendo crear las condiciones objetivas para la polarización de clase; y la izquierda no da señal de amanecer. La nueva onda expansiva de la violencia y la impunidad se muestra "libremente" amparada por las instituciones de los estados que manipulan a gusto sus constituciones obsoletas desde los parlamentos y poderes judiciales, no está dejando muchas opciones para ser pensadas y se autodenomina izquierda. Puedo decir un ejemplo bien gráfico a ser pensado y reflexionado, si reproducimos la asamblea constituyente en la formacion de la República y colocamos como elemento central, el Neoliberalismo, de que lado se sentarían esas "izquierdas"?

 

De forma incontestable la pasada del "Condor"por estas tierras consiguió reducir la interpretación "Pos" de las izquierdas en el campo de la lucha de clases, a un mero administrador del Capitalismo sin intenciones visibles de prepararse para el combate. Lo que compromete y letarga el futuro de una nueva construción de resistencia clasista, revolucionaria y anticapitalista.

 

fuente:  https://tacuaberebelde.blogspot.com.br/

 

 

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Published by redlatinasinfronteras - en Brasil neoliberalismo resistencias capitalismo
20 octubre 2017 5 20 /10 /octubre /2017 21:51

 

 

Extraido de la nota "Ni Estado, ni nación, ni derecho a la autodeterminación"
 
 
recomendamos versión completa:  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=233023
 
 

...En la calle

 

A primeros de septiembre de 2017, diferentes organizaciones de la CUP impulsaron la formación de comités de defensa del Referéndum (CDR) en diversos barrios de Barcelona y en distintas localidades catalanas. Se mostraron fundamentales en el juego del gato y el ratón entre el gobierno de Rajoy y el Govern de la Generalidad por esconder o encontrar papeletas, censos y urnas. Su primera gran acción fue la manifestación/concentración multitudinaria que organizaron el 20 de septiembre frente a la sede del Consejo de Economía, sito en Rambla de Cataluña esquina Gran Vía, para obstaculizar e impedir el registro por parte de la guardia civil de la sede de esa consejería. Finalmente fueron los mossos de escuadra quienes facilitaron la salida de la Guardia civil y de la secretaria del Juzgado.

 

El independentismo había obtenido un enorme éxito. Las fuerzas de la policía nacional y de la guardia civil se habían visto superadas. Las fuerzas nacionalistas habían mostrado su capacidad de control del territorio.

 

El gobierno de Rajoy manifestó en repetidas ocasiones que no habría referéndum. Los CDR enlazaron con las AMPAs (Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos), y a través de éstas con el rico tejido asociativo vecinal, para convertir las escuelas e institutos en colegios electorales. Muchas escuelas fueron ocupadas por las AMPAs desde la noche del sábado para evitar que fueran tomadas por las fuerzas policiales. Los padres organizaron actividades lúdicas con sus hijos, y el domingo 1 de octubre, después de votar se quedaron en los distintos colegios electorales para defender las urnas y evitar su secuestro por las fuerzas “del orden”.

 

Los comités de defensa organizaron y distribuyeron la gente disponible para evitar que colegios sin demasiada afluencia fueran fácilmente intervenidos policialmente. Las brutales cargas policiales en numerosos colegios causaron muchos heridos, ya fueran jóvenes o mayores. Las escenas de salvajismo fueron retransmitidas en directo por radio y televisión, consiguiendo la solidaridad efectiva de personas que estaban por el no a la independencia o que no pensaban votar. Los innecesarios destrozos y desperfectos materiales en los colegios fueron percibidos como un ataque irracional contra la población.

 

La solidaridad vecinal y la defensa de los derechos democráticos básicos convirtieron la participación electoral en un éxito. Entre el vecindario había nacido una magia especial en las relaciones sociales y personales. El Referéndum se hizo una realidad, con todas las irregularidades y deficiencias que se quiera; pero derrotaron al gobierno de Rajoy en su tajante prohibición del Referéndum. El 1 de octubre fue un éxito popular sobre el Estado y sus peores tics franquistas. Fue también un rotundo fracaso internacional del gobierno Rajoy. Además, el independentismo había conseguido ampliar su base popular y electoral.

 

El 3 de octubre se convocó una Huelga general y un Paro de país, en el que intervenían sindicatos minoritarios, comités de defensa, empresarios, asociaciones diversas y el Govern. Las manifestaciones/concentraciones alcanzaron cifras hasta entonces desconocidas y fueron un absoluto éxito. La brutalidad policial del gobierno Rajoy del 1 de octubre había conseguido unir en la manifestación del 3 de octubre desde independentistas hasta no independentistas, junto a indiferentes y votantes de derecha. Los destrozos en los colegios y los golpes de porra contra gente pacífica que ejercía sus derechos democráticos habían conseguido lo impensable. El 1 y el 3 de octubre son fechas imborrables que lo han modificado todo: hay un antes y un después.

 

Los comités de defensa del Referéndum se habían convertido en comités de defensa de la República. Las asambleas que esos CDR celebran desde entonces dos o tres veces por semana son un nuevo movimiento de base abierto, en los que sin duda alguna predomina el independentismo. Pero escuchar a la gente del barrio como habla de solidaridad y de esa “magia” que impregna ahora sus vidas y las relaciones personales con sus vecinos nos está señalando que ha sucedido algo importante, que será muy difícil vencer o torcer. Y los libertarios han desaparecido, o peor aún, se han sumado a la marea nacionalista.

 

Es cierto que no hay aún ninguna alternativa proletaria o revolucionaria. Sin embargo, los CDR son un nuevo movimiento que está en sus orígenes, en un inicial proceso de coordinación, y que puede derivar hacia un movimiento de masas independentista o convertirse en un movimiento popular autónomo y reivindicativo. Todo está por hacer y por decidir.

 

Pero no sólo se combate por la independencia. También hay un enfrentamiento contra la herencia franquista y autoritaria del Gobierno Rajoy, que se traduce en una batalla firme y pacífica por los derechos democráticos básicos de expresión, asociación, manifestación y en defensa de las libertades fundamentales, que no puede hacerse de otro modo que con su ejercicio. Aun hoy se tiene que reivindicar el derecho de las familias a enterrar los huesos de los asesinados en las cunetas durante la guerra civil. La insoportable corrupción, tanto en España como en Cataluña, es estructural. El régimen de 1978 ha caducado. Incluso desde una perspectiva capitalista, es necesaria una nueva Constitución que solucione el encaje de Cataluña en el Estado.

 

La negación de la realidad, el autoritarismo y la inflexibilidad del gobierno Rajoy ante la cuestión catalana, la oleada de incendios que arrasan Galicia o el motín de Murcia por las obras del AVE, muestra un deterioro catastrófico en las relaciones Estado-Sociedad, que sólo puede conducir a un traumático cambio de régimen si las multinacionales dan su visto bueno. No puede descartarse alguna masacre aleccionadora que proporcione mártires y héroes a todas las patrias en disputa, ya sea porque alguien pierda los nervios o tome la decisión de no advertir de un atentado terrorista en curso.

 

La no declaración de independencia del día 10 de octubre es considerada y discutida ya por muchos, en las asambleas de los CDR, como una “traición” en la que las movilizaciones populares juegan un papel de trueque para un pacto entre élites. Conocida es la táctica pactista de Artur Mas: llevar el conflicto en la calle lo más lejos posible, para mostrar al adversario la propia capacidad negociadora en la mesa.

 

El 17 de octubre de 2017, con la detención de los agitadores independentistas Jordi Cuixart y Jordi Sánchez, presidentes de la Asamblea Nacional de Catalunya y de Ómnium Cultural, los independentistas y el Govern se han apresurado a señalar que vuelve a haber presos políticos en España, que sin duda servirán algún día como moneda de cambio para obtener la impunidad de los más de mil cargos del PP juzgados por corrupción, o el definitivo sobreseimiento de las causas abiertas contra Jordi Pujol, Millet y tantos otros.

 

Pero es falso eso de que antes no había presos políticos: ahí están los anarquistas detenidos por el caso Pandora; ahí están los ocho jóvenes detenidos (y penados con tres años de cárcel) por la protesta que rodeó el Parlamento catalán el 15 de junio de 2011, para evitar que el Govern presidido por Artur Mas votara desmesurados recortes en Sanidad y Educación. Esos sí que han sido presos políticos: ¿quién lo recuerda y nos lo recuerda? A corto plazo, parece inminente e irremediable la aplicación del artículo 155 de la Constitución y la intervención del Govern de la Generalidad por parte del Gobierno de Rajoy, así como la convocatoria de elecciones en Cataluña. Todo ello al margen de que se levante, o no, la cómica “suspensión” de la independencia

 

Como propone la patronal catalana todo puede terminar, a medio plazo (unos 18 meses), con una grandilocuente y gratuita declaración de Cataluña como nación, una Reforma Constitucional y un nuevo Estatuto; o si se tercia la nueva República catalana y española, con competencias catalanas más amplias en Economía/Hacienda y el blindaje en educación y cultura. También se hará posible la participación en competiciones internacionales de selecciones deportivas catalanas. Y todas estas “conquistas” se celebrarán finalmente con una Amnistía General que contente a todos los corruptos de todas las patrias en liza. República por Borbón, o borrón y cuenta nueva para el capitalismo global.

 

Participar en determinados movimiento sociales requiere de unas organizaciones fuertes y muy formadas, con unos sólidos e inquebrantables principios. Esa intervención ha de hacerse siempre con el propio programa y con los métodos de lucha adecuados, sin renunciar nunca a la crítica del patriotismo, de sus farsas y maniobras, así como de los objetivos mafiosos de la burguesía, sea la española o la catalana. Sin esa crítica, acerada, precisa y cojonera, se corre el riesgo de confundirse, fundirse y sumarse a las reivindicaciones nacionalistas, siempre ajenas y denigrantes, perdiendo la propia personalidad y objetivos. Estamos tocando el fondo. Los arrecifes del nacionalismo pueden hacer naufragar a muchos navegantes, si no saben superarlos o sortearlos.

 

El surgimiento de comités de defensa, primero del referéndum y luego de la República, como modelos organizativos de base más allá de los partidos, en los que se discute en el ágora y se toman decisiones sobre todo, es esperanzador. Ese es el difícil desafío de la tormenta que se avecina. La R de los CDR puede volver a cambiar de significado. ¡Mejor naufragar que quedarse en una inmaculada torre de marfil, como guardas de los sacrosantos, incorruptos y puros dogmas de la “infalible” doctrina! Pero si el naufragio es demasiado masivo y evidente ¿quién los rescatará?

 

enlaces relacionados:

https://twitter.com/CDRNouBarris

@CDRNouBarris

https://www.facebook.com/CDRNouBarris/

 

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20 octubre 2017 5 20 /10 /octubre /2017 13:23

 

Chile: Racismo de estado contra los mapuche

 

Sobre Chile se posó suave la primavera, sobre los mapuche cayó con furia el peso histórico e histérico de la noche del racismo del Estado chileno. Allanamientos y detenciones, gritos, golpes e insultos. Es la continuidad de la ideología racista impuesta desde el siglo XIX, porque “el indio no cede sino al terror, lo que demuestra su vil naturaleza”. Lo dijo Vicuña Mackenna allá en 1868. Es la violencia de la satanización, el asesinato simbólico y moral, el exterminio ético. Lo repitió el coronel Cornelio Saavedra, adalid militar de la ocupación del territorio mapuche, al señalar sin vergüenza  que a los mapuche hay que “quemarles sus ranchos, tomarles sus familias, arrebatarles sus ganados y destruir, en una palabra, todo lo que no se les puede quitar”.

134 años después, el discurso racializado no ha cambiado en lo absoluto; el senador derechista Manuel José Ossandón, reconocido por su ignorancia en todos los ámbitos del conocimiento humano, pero precisamente por eso profundamente peligroso, ha declarado en relación al conflicto chileno mapuche que “el Estado de derecho se va a recuperar en un ciento por ciento y si hay que meter balas, hay que meter balas al que sea terrorista”. El candidato presidencial José Antonio Kast realiza un llamado a decretar Estado de Emergencia en La Araucanía y sacar los militares a la calle a reprimir al pueblo mapuche. Y, por supuesto, diligentemente, el comandante en jefe del ejército, general Humberto Oviedo, sostiene que la institución está preparada para cualquier eventualidad, tal como lo  estuvo en 1973 cuando dio un golpe de Estado, derrocó al presidente Salvador Allende e instauró una brutal dictadura. Y ni el gobierno ni los partidos políticos dijeron algo ¿Por qué? Porque los mapuche no importan: son dispensables  y, como dijo el general Pinto hace dos siglos “…el carácter de los indios exige, para que la paz sea duradera, imponerles condiciones que sólo aceptarán cuando se vean reducidos a la impotencia”.

 

Por lo mismo no es sólo la derecha la que busca golpear al pueblo mapuche. No, éste es el gobierno de la Nueva Mayoría, el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet quien ha sido recién designada por el secretario general de la ONU, António Guterres integrante de una junta consultiva internacional de alto nivel sobre mediación. Irónico ¿no? Una presidenta que ha sido absolutamente incapaz de resolver un conflicto en su propio territorio y un conflicto internacional además –si consideramos al pueblo mapuche como una otra nación–  mediará ahora en conflagraciones distantes.

En el intertanto, continúan reprimiendo a los mapuche, o dejando que mueran los cuatro comuneros que ya llevan más de 110 días* en huelga de hambre enfrentando la brutal indolencia e indiferencia del gobierno y de los medios de comunicación dominantes. Los acusan de la quema de iglesias, aplicándoles la Ley antiterrorista lo cual los mantiene en prisión ya por un año y medio sin aún haberse iniciado el juicio. Ellos y sus abogados aducen que no existen pruebas en su contra, como ha acontecido en muchos casos similares donde muchos acusados han pasado largos periodos encarcelados para luego ser liberados por ausencia de pruebas. La comisión de Derechos Humanos del Colegio Médico ha puntualizado inequívocamente que la situación de los huelguistas es gravísima y que están dispuestos a morir.

 

Están dispuestos a morir defendiendo el último retazo de territorio que les está quedando: su propio cuerpo. El resto, el territorio mapuche, su país, su mundo, se lo usurpó el Estado chileno. El general Christian Franzani, jefe de la IX Zona Araucanía de Carabineros, declaró que los últimos allanamientos y detenciones son consecuencia de una investigación que se prolongó por seis meses y que se vincula a hechos de violencia rural y de carácter terrorista ocurridos en la zona. Sin embargo, una investigación acuciosa debe ser de índole histórica. Ubicar al principal responsable del conflicto actual, de la violencia y terrorismo, al verdadero delincuente histórico: al Estado chileno que invadió militarmente a un país independiente, usurpó su territorio, intentó destruir su entramado social, cultural, identitario. Ese es el único origen de la violencia y del conflicto actual. El Estado chileno arrebató la tierra al pueblo mapuche, creó tres mil reducciones –tres mil campos de concentración–,  entregó las tierras mapuche a colonos chilenos y extranjeros. Un siglo después la dictadura y los gobiernos de la Concertación, con la imposición del modelo neoliberal y la penetración y expansión de la industria forestal, hidroeléctricas y mineras, prosiguieron con la depredación del país y del mundo mapuche.

Esto es lo que tiene a los comuneros en huelga de hambre y a otros mapuche presos, porque se siente violentados y con el derecho a defenderse ante el peso histórico e histérico de la noche del racismo del Estado chileno.

 

* Este artículo está fechado el 25 de septiembre. La huelga de hambre concluyó a principios de octubre.

http://ojarasca.jornada.com.mx/2017/10/13/racismo-de-estado-contra-los-mapuche-5648.html

otra nota relacionada:
http://ojarasca.jornada.com.mx/2017/09/08/wallmapu-democracia-chilena-y-doble-moral-2426.html

 

ediciones anteriores:
http://ojarasca.jornada.com.mx/

Contacto: suplementojarasca@gmail.com
Av. Cuauhtémoc 1236,
Col. Santa Cruz Atoyac, delegación Benito Juérez,
CP. 03310, México df.

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19 octubre 2017 4 19 /10 /octubre /2017 18:31

 

Alegato público de un testigo

 

por Jorge Zabalza

 

De organizaciones clandestinas.

 

En su libro sobre Fernández Huidobro, María Urruzola se refiere al asesinato de Ronald Scarzella el 23 de abril de 1993. Este destacado dirigente del sindicato de base Juan Benzo y del Sindicato de Trabajadores de la Industria Química (STIQ) fue, al mismo tiempo, miembro del Comité Central del MLN (T) y de la dirección del Zonal 4 de Montevideo. Junto con Raúl Sendic y otras compañeras y compañeros organizaron el ‘Movimiento por la Tierra’. Radicado más tarde en La Paloma hacía fletes con un camión. Un día, gente con acento portugués lo contrató para un viaje y lo citaron en la rotonda Castillos. Allí fue que lo encontraron luego, asesinado con un tiro en la nuca, de rodillas, con las manos atadas atrás con alambre y encapuchado. Las características de su muerte hacen recordar a métodos usualmente empleados por el comando caza tupamaros en Uruguay y la Triple A en Argentina.

 

En esos días, en Rocha, la jueza era la doctora Mariana Mota. En declaraciones hechas el 16 de febrero de 2013 a ‘Caras y Caretas’, Mota consideró que el asesinato de Scarzella había sido el primer caso de violación a los derechos humanos en que le tocó actuar. Posteriormente, cuando Mariana ya no estaba en Rocha, el expediente fue archivado y se cerró la investigación policial. El crimen continúa impune.

 

María Urrruzola también hace referencia al protagónico rol de Fernández Huidobro en la convocatoria de la concentración en el Hospital Filtro del 24 de agosto de 1994, a un año y poco del asesinato de Scarzella. A través de las ondas de CX 44 Radio Panamericana, Huidobro y José Mujica asumieron un serio compromiso con el pedido de asilo político para los vascos en huelga de hambre y con la multitud que, con ese motivo, se concentró en Jacinto Vera. La salvaje represión policial que siguió dejó muchos heridos graves y los asesinatos de Fernando Morroni y Roberto Facal. Policías uniformados y sin uniforme mataron a Fernando con tres escopetazos disparados a quemarropa y a Roberto lo apuñalaron cuando regresaba a su casa esa noche.

 

Ni la administración judicial ni el parlamento fueron capaces de definir las responsabilidades penales y políticas del caso, que alcanzaban hasta el entonces presidente Luis Alberto Lacalle, pues fue él quien promulgó el decreto de extradición de los tres ciudadanos vascos en huelga de hambre, a cambio de los patrulleros y las ambulancias donados por España en cumplimiento del tratado de cooperación. En la ‘Masacre de Jacinto Vera’ se descontroló totalmente la violencia policial y, por consiguiente, hubo un ejercicio ilegítimo de la fuerza institucional contra una manifestación pacífica, fue un episodio tardío del terrorismo de Estado…. y continúa impune. Los gobiernos y el poder judicial no han querido que se conozca la verdad ni investigar responsabilidades por la intervención criminal de la policía en 1994.

 

En el libro de Urruzola hay también referencias al no menos oscuro asesinato de Eugenio Berríos, cuyo cadáver fuera descubierto en la playa de El Pinar en abril de 1995 luego de haber sido secuestrado en 1992. Berríos estaba arrodillado y atado por los brazos, con dos disparos en la cabeza. La justicia chilena determinó que uno lo disparó un oficial chileno y el otro un colega suyo de nacionalidad uruguaya. Pese a la existencia comprobada de un pacto de silencio e impunidad, el poder judicial de Chile logró investigar y condenar a oficiales uruguayos y chilenos. En cambio, en Uruguay, los expedientes del ‘caso Berríos’ fueron archivados, tanto por la policía como por el poder judicial, encubridores de hecho de los culpables del homicidio. La impunidad del pasado se traduce en impunidad del presente, por lo menos, en el Uruguay.

 

Fernández Huidobro, Mujica y otros ex-tupamaros sostuvieron públicamente que el procesamiento en Chile de los culpables uruguayos de la muerte de Berríos lesionaba la soberanía nacional del Uruguay. Cuando ocuparon la presidencia de la república y los ministerios de defensa y del interior, estos excompañeros de Scarzella, Morroni y Facal tomaron en sus manos las riendas de los servicios de inteligencia e información, pero carecieron -y carecen- del coraje político de reiniciar la investigación y procesar a los culpables del asesinato de Rony y de la masacre del barrio Jacinto Vera.

 

Aunque verifican que operaban formas clandestinas de terrorismo estatal durante la primera década de democracia tutelada, los hechos relatados por Urruzola no atrajeron la mirada de nadie. La existencia de esos grupos sería confirmada por los archivos encontrados en casa del coronel Elmar Castiglioni y dados a conocer en Brecha por Samuel Blixen.

 

Las evidencias revelan que en los subterráneos de la ‘democracia restaurada’ medraba el mismo siniestro poder que gobernaba en la dictadura. La infiltración y el espionaje realizados por los servicios desvirtuaban el pretendido carácter ‘primaveral’ del sistema político y que, dada la impunidad ambiente y el tejido de complicidades políticas que la sustenta, es posible que todavía hoy, en 2017, se mantenga en actividad alguna de esas formas organizativas clandestinas -el ‘comando Barneix’ por ejemplo- a la espera de condiciones que les permitan volver a infundir terror, castigar y desalentar a quienes catalogan como enemigos.

 

Cabe destacar que este fenómeno, un derivado de la impunidad, es una cuestión definitoria de la vida política en el Uruguay. Interpela al poder judicial para que investigue de oficio, para que revele sus conexiones políticas y procese a quienes deba procesar. Para que defienda la república de la cual es parte sustancial y cuyo Estado de Derecho dice proteger. Sin embargo, la magistratura parece estar atada de pies y manos por poderes fácticos para que no meta la nariz en estas cuestiones.

 

De anestesia e hiperestesia.

 

En cambio, esos mismos ‘actores’ políticos - ¿en qué clase de teatro actúan? – y los gerentes de fiscalías y juzgados, reaccionaron con presteza y agilidad frente a los testimonios recogidos en el capítulo 8 del libro de Urruzola. Sensibilidad anestesiada para ciertos casos, sensibilidad hiperestesiada hacia los otros.

 

Una semana antes del lanzamiento del libro, sin haber podido leerlo, muy sensibles operadores partidarios y cierta prensa color amarillento ya estaban peleando por la carroña. Hurgaron en los contenedores intentando requechar alguna primicia que los catapultara a la fama. El barullo extrajudicial alcanzó decibeles suficientes para que el trabajo periodístico de Urruzola fuera judicializado.

 

De las dos líneas de testimonios del libro ¿porqué se colocó el foco en las ‘tupabandas’ de 1998 y se evitó hacer el más mínimo comentario sobre los homicidios de Scarzella, Morroni y Facal? No está mal desempolvar expedientes con delitos contra la propiedad cometidos veinte años atrás y, por consiguiente, ya prescriptos, pero ¿porqué no demostrar a la opinión pública que el poder judicial repudia los crímenes presumiblemente cometidos por quienes se esconden en las fuerzas armadas y policiales? Hasta ahora se ha omitido descubrir la verdad sobre los asesinatos de Scarzella, Morroni y Facal.

 

Sin embargo, la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso denunciado por el poeta Juan Gelman, obliga a los poderes republicanos a ser diligentes -y aún muy diligentes- para descubrir la verdad y castigar los criminales del terrorismo de Estado. Quiere decir que tanto el ejecutivo como la suprema corte acataron dicha sentencia, pero no la cumplen cabalmente, apenas hacen como si la cumplieran. Esta es la actitud promovida por la política de Olvidar y Perdonar los crímenes cometidos por el Estado entre 1968 y 1985. El poder judicial demuestra que está dispuesto a judicializar los temas que generan repercusiones escandalosas en la opinión pública y a archivar con pasividad las causas que pueden rozar las actividades del terrorismo de Estado, sean anteriores o posteriores a 1985[1].

 

De la tortura

 

En declaraciones a la prensa, el general retirado Raúl Mermot reconoció haber presenciado como sus colegas sometían detenidos políticos a ‘apremios físicos’ para que, una vez cansados por el tratamiento, confesaran sus culpas y las de sus compañeros. Aunque el inculpado lo niegue, su declaración describe los ‘plantones’ habituales en comisarías y cuarteles. Los detenidos debían pasar días y semanas de pie frente a una pared, con los brazos y las piernas abiertas, blancos de golpes de cachiporra y de manoseos lascivos. Mermot debió ser inculpado por tortura o, por lo menos, cómo cómplice de ella.

 

Los administradores de la ley penal aceptaron el juicio de valor de Mermot e incorporaron al acervo de la jurisprudencia nacional la diferencia entre apremios físicos (tortura blanda, aceptable por la opinión pública) y tortura propiamente dicha (submarino, palo, violación, etc). ¡Una brutal innovación en la tipificación del acto de torturar! Podrán esgrimirse muchos fundamentos jurídicos, pero es aberrante desde un punto de vista ético y moral. El poder judicial uruguayo ha aceptado que, en determinadas circunstancias, sea totalmente lícito y necesario que se torture para obtener información de los torturados. Esta aceptación se ha vuelto lugar común en todo el discurso políticamente correcto. Es la última victoria ideológica de los estrategas del Club Naval.

 

Como es muy viejo y muy sabido, con el consentimiento de la ‘justicia militar’ -otro contrasentido del idioma- en junio de 1973 once tupamaras prisioneras en Punta Rieles fueron trasladadas a varios cuarteles del ejército; fue un ensayo para el posterior traslado en setiembre de dicho año de nueve tupamaros desde el Penal de Libertad a otros cuarteles. Mujeres y hombres fueron sometidos por igual a un régimen de aislamiento, ellas hasta setiembre de 1976, ellos fueron retornados al Penal en abril de 1984, pero continuaron individualmente aislados hasta setiembre de ese mismo año.

 

Esencialmente, el régimen consistía en la privación de estímulos sensoriales y afectivos -nada trabajo en artesanías, lectura y estudio, nada de ejercicio físico, prohibición de hablar entre sí, visitas familiares bajo marcación individual de oficiales o guardias-, medidas restrictivas cuya finalidad nada oculta era enloquecer a las y los ‘rehenes’. Fuimos una especie de astronautas en tierra -o bajo ella- durante once años.

 

Como he relatado públicamente en reiteradas ocasiones, mi experiencia personal, compartida con Raúl Sendic (padre) y Julio Marenales, comprendió además la reclusión en el aljibe de Durazno (unos meses) y en los calabozos semisubterráneos de Paso de los Toros (más de cinco años), en condiciones físicas insalubres. Los tres debimos hacer frente a periódicas agresiones de oficiales, así como a plantones y golpes durante los traslados a otras unidades del ejército. Entre traslado y traslado las familias ignoraban nuestro destino y si nos podían visitar, medida que generaba en madres, padres e hijas el temor a que hubiéramos sido forzados a desaparecer.

 

No cabe en este escrito extenderse nuevamente sobre la alimentación, el trato médico y etcétera. En especial ellas están enumeradas en la denuncia judicial que, hecha con la asesoría letrada del Dr. Juan Fagúndez, fue radicada en el Juzgado Letrado de la ciudad de San José. El juzgado recogió testimonios de varios de los ‘rehenes’, pero no hubo más citaciones cuando llegó el momento de indagar a las decenas de oficiales militares implicados. De hecho, informalmente, el expediente ha sido archivado.

 

El régimen de aislamiento fue una especie de ‘apremios sicológicos permanentes’ con momentos de alta violencia. Tortura, en una palabra. Los torturadores fueron los oficiales responsables por las condiciones de reclusión de los ‘rehenes’: todos los comandantes, mayores y jefes de los S-2 de las unidades militares donde estuvimos recluidos. Uno no fue un torturado, está siendo torturado actualmente. La tortura no termina nunca, permanece en las pesadillas, en las conductas, en las formas traumáticas de relaciones personales, de pareja o familiares. Nadie deja jamás de ser torturado: las influencias de la tortura permanecen en el modo de pensar. El torturado tiene sentimientos que lo diferencian -para peor- de quienes nunca han sufrido la tortura.

 

Tampoco nadie puede dejar de ser torturador, lo aprendió a hacer, lo hizo y sigue siendo capaz de hacerlo. Lo hace en la vida familiar como testimonian los hijos de genocidas organizados para defender los derechos humanos en la Argentina (en Uruguay no lo hacen porque tienen miedo a los impunes).

 

Si son arrojadas a la papelera las denuncias sobre crímenes de lesa humanidad -es mi experiencia personal, reitero- se tiene derecho a pensar que el testimonio del torturado no tiene ningún valor para los procesos judiciales. Es inútil testimoniar. Uno se siente totalmente desestimulado. Inducido a creer que el testimonio del torturado no sirve para despertar una respuesta judicial. Sin embargo, la tortura se renueva y se repotencia al ser citado para declarar por un administrador de las leyes penales, integrante de la institución que es una muralla que no deja pasar la verdad y la justicia.

 

De la pérdida de autoridad moral.

 

Si el autor de crímenes violentos es población marginal y excluida y no está vinculado al poder político, se le aplica a rajatabla la ley penal y debe esperar la sentencia final encerrado durante años en lamentables condiciones. En cambio, se perdona a los autores de asesinatos, desapariciones forzosas, violaciones y torturas que integran el poder armado. Aunque hay casos excepcionales, cumplen sus condenas en cárceles VIP o en prisión domiciliaria y reciben el perdón de sus víctimas transformadas en gobernantes. 

 

Los tres poderes republicanos tienen muchas contemplaciones -demasiadas por supuesto- hacia los culpables del terrorismo de Estado, pero, en cambio, son implacables a hora de juzgar y condenar la delincuencia de origen social que, en última instancia, agravian la humanidad en muchísima menor medida que la barbarie del plan Cóndor. Mano dura con los pobres, mano blanda con los militares. Al violar el principio de igualdad ante la ley, el poder judicial está caminando en puntas de pie por el filo de la navaja, deja de distinguir lo justo de lo injusto. Archiva los principios éticos y morales cada vez que archiva un expediente de delito de lesa humanidad.

 

El poder judicial no hace justicia con mayúscula, sino que simplemente aplica la ley, la administra sin importarle el trato inhumano a los presos del sistema carcelario y, en particular, al de las cárceles donde están recluidos menores de edad; ni las sentencias absurdas para el sentido común, como  la que permitió que un padre decidiera qué debía hacer una mujer embarazada con su propio cuerpo; o la que entregó a los abuelos paternos los dos hijos de una mujer asesinada delante de ellos por el padre-policía, o las que desalojan el Parque Guaraní, la Quinta, Verdisol y, en lo más crudo del invierno, arrojan a la calle las familias peruanas y sus 23 niños en la Ciudad Vieja. La sensibilidad clasista del poder judicial es la misma del Hamlet Reyes, que renunció a la presidencia de la suprema corte para ser presidente del consejo de estado designado por los mandos militares del golpe. No tienen pudor ni ética ni moral.

 

Cómo dice el twitter de Jorge Díaz “Actuar éticamente es una condición necesaria en el ejercicio de la función pública. Quienes no lo hacen deberían ser alejados de la misma”. Sin embargo, no existe agravio mayor a la ética que hacerse el tonto con los crímenes de lesa humanidad. Quienes consienten la impunidad desde sus cargos judiciales debieran ser despedidos de inmediato. No hay dudas de ninguna especie. ¿No le parece señor fiscal de corte? ¿Qué catadura moral tienen estos magistrados que desalojan menesterosos sin el menor sentido de la justicia social o que tuercen la ley que legaliza el aborto para forzar a una mujer a parir el hijo que no quiere? ¿La única preocupación de jueces y fiscales es mantenerse trepados en su escalón de la pirámide?  Lo cierto es que está dejando de ser necesario el servicio de las fuerzas armadas dedicado a convertir las víctimas de la tortura en jurídicamente culpables. En definitiva, los jueces y fiscales civiles están sustituyendo con ventaja la ‘justicia militar’.

 

Del derecho a decir lo que se piensa.

 

La insensibilidad y la desigualdad que caracterizan esas actuaciones del poder judicial hacen que uno se pregunte a quienes sirve su modo de aplicar las leyes. ¿Cómo quieren que se les tenga confianza y respeto a jueces y fiscales que no respetan el sentir popular expresado cada 20 de mayo? ¿el sentir de la mitad del electorado que respaldó la anulación de la ley de impunidad? ¿con qué autoridad moral se atreven a condenar a nadie? Al fin y al cabo, la naturaleza real de la administración judicial es disimular el ejercicio descarnado del poder político por el aparato policíaco militar. La misma naturaleza que caracteriza a la república democrática sea cual fuere el partido político que la gobierne. El Estado de Derecho encubre la dictadura real de las grandes corporaciones financieras e industriales (Chomsky dixit y Mujica asintió con la cabeza).

 

Lamentablemente no queda más remedio que refrescar viejos conceptos marxistas. En 1932, Aldous Huxley decía que “Una dictadura perfecta tendría la apariencia de una democracia, pero sería básicamente una prisión sin muros en la que los presos ni siquiera soñarían con escapar. Sería esencialmente un sistema de esclavitud, en el que, gracias al consumo y al entretenimiento, los esclavos amarían su servidumbre”. ¿No será ésa la verdad sobre el Uruguay actual? ¿No somos esclavos que besan el látigo de los mentirosos y demagogos de todo pelo y laya? ¿no estamos besando a los judas que nos entregan atados de pies y manos a los grandes capitales transnacionales?

 

Tal vez el único valor que tenga mi vida, sustentado en la memoria de mis muertos -de Ricardo y de los demás hermanos y hermanas- haya estado en la negativa a besar el látigo, donde sea, en el submarino, en el calabozo o ante los administradores de las leyes penales. No me siento con ánimo de atestiguar ante un poder judicial que lleva treinta años protegiendo a los culpables del terrorismo de Estado. Lo siento completamente contrario a los intereses populares.

 

¿Testigo de qué puedo ser? ¿de hacer público el pensamiento de un colectivo? ¿de seguir pensando que la revolución socialista será la gigantesca expropiación a los expropiadores, a ese 1% dueño de todo? Por supuesto, apenas compartidas por unos pocos en la actualidad, estas perspectivas son rechazadas por los gerentes de fiscalías y juzgados, que han sido designados con anuencia de los poderes fácticos para desalentar y frenar los procesos de crecimiento político de la conciencia.   

 

Quisiera colaborar con un poder que judicial que actúe en función de la justicia y no para evitarla. Que me imponga su autoridad en virtud de sus valores éticos y morales. Tendré que aguantarme vivo hasta que una insurrección instale alguna forma de justicia popular que sienta en las entrañas la necesidad de condenar los crímenes de lesa humanidad y que compartan la idea de expropiar a los expropiadores. Una justicia que se alegre cuando se alguien se adelante al gran día y aplique la ley popular por su cuenta, con inteligencia, habilidad, sin necesidad de violencias inútiles. 

 

Es totalmente legítimo auto atribuirse el derecho a no reconocer un poder judicial que protege los crímenes más aberrantes de la humanidad y correr el riesgo de ser perseguido, pero “si non navigare ¿para qué vivere?”, paráfrasis del lema de Carlos Quijano hecha por Líber De Lucía en un periódico que imprimía clandestinamente en el penal de Punta Carretas.

 

Saluda atentamente

Jorge Zabalza

 

RECUADRO

Con mucha cortesía fui citado por la Sra. Actuaria Camejo para concurrir, en calidad de testigo, al Juzgado Penal N° 14 el día 23 de agosto del corriente año.  Me van a hacer algunas preguntas en el marco del Expediente N° 106-2604/2017, que tiene que ver con testimonios sobre hechos ocurridos en 1998 que podrían involucrar al Movimiento de Liberación Nacional.

 

En realidad, no pertenezco a dicho Movimiento desde 1995, pero seguiré sintiéndome Tupamaro hasta esa muerte que vengo esquivando con ayuda de muchísima gente. Al no ser miembro en 1998, mal puedo atestiguar sobre acontecimientos que ocurrieron en ese año. Puedo aportar, por supuesto, algunas reflexiones generales al respecto y que son públicas desde hace varios años.

 

Me he sentido -y me siento- ética y moralmente obligado a compartir esas reflexiones que involucran modos de pensar y de sentir compartidos por los tupamaros al salir de las cárceles en marzo de 1985. Esas ideas revolucionarias y las emociones que despertaban permitieron nuclear alrededor de tres mil militantes en la reorganización del MLN (T) y, posteriormente, participar en la creación del Movimiento de Participación Popular, como polo ideológico revolucionario para detener el corrimiento del Frente Amplio hacia el centro social y político. Existe, pues, un compromiso reciente, con las y los tupamaros que protagonizaron la historia actual (ya alejados de las filas del MLN), con el discurso que se sostuvo luego de la reorganización y que formalmente fue compartido hasta 1994 por la dirección del MLN, como consta en documentos de las Convenciones Nacionales del MLN, artículos de ‘Mate Amargo y declaraciones públicas de sus dirigentes.

 

El compromiso contraído desde marzo de1985 dio origen a una cantidad de propósitos concretos que están en conocimiento de los servicios de inteligencias por dos motivos: 1) desde el mismo día que salimos en libertad fuimos sometidos a espionaje e infiltración, comprobados por la documentación hecha pública por el tupamaro y periodista Samuel Blixen. Cabe destacar que en los archivos confiscados a Castiglioni faltan una serie de hechos cruciales: los posteriores a la toma del cuartel de La Tablada y los que tienen que ver con la Masacre de Jacinto Vera. Fueron fundamentales para que algunos dirigentes fueran rompiendo con su anterior compromiso revolucionario; 2) porque en última instancia, con todo el derecho del mundo, se puede inferir que esos propósitos comunes fueron puestos en conocimiento de aquellos oficiales militares de los servicios de inteligencia con los que notorios ex tupamaros han mantenido los contactos políticos, amistad y negociaciones que tuvieron comienzo en 1972 en el Batallón N° 1 de Infantería, más conocido como Batallón Florida. Si esas informaciones obran en conocimiento de los servicios de infiltración y espionaje ¿por qué, entonces, se deberían mantener en secreto?

 

El vínculo emocional que me hermana a las y los tupamaros que siguen estando desaparecidos, a las y los dieron la vida en combate o murieron asesinados o en tortura o las y los que fueron violados, torturados y sometidos a condiciones inhumanas de prisión, me compele a compartir y mantener vivas aquel modo de pensar que, como también es de público conocimiento, no ha sido mantenido y, hoy día, tanto el MLN como el MPP son instrumentos para que el gobierno, por detrás del escenario público, de las corporaciones financieras e industriales especialmente de capital transnacional. El debate -hoy judicializado- que reabrió el libro escrito por María Urruzola y la convocatoria a un juzgado penal, son apenas oportunidades para no dejar que sustituyan la historia con olvido, perdón y un ‘cuentito de hadas’.

 

[1] Cabe preguntarse por qué motivo a ningún fiscal se le ocurrió investigar de cual rubro presupuestal salieron el salario y la jubilación del reconocido espía Luis Becerra Aldama, que actuó hasta hace poco en filas de la FOEB y del Frente Amplio.

 

-publicado en Voces:  http://semanariovoces.com/alegato-publico-testigo-jorge-zabalza/

recibido desde  https://elmuertoquehabla.blogspot.se/2017/08/alegato-publico-de-un-testigo.html

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19 octubre 2017 4 19 /10 /octubre /2017 16:58

 

21 Octubre a las 15 hs
PLAZA LUCIANO ARRUGA - PERÚ Y NECOCHEA- LOMAS DEL MIRADOR

Por Luciano

(APL) Agencia para la Libertad

 

“El 17 de octubre de 2014 encontramos a Luciano. Lo hallamos nosotras y nosotros, ya que si algo nos ha enseñado este recorrido es que el Estado no suele ser amigable. En el camino, complejo y doloroso, se fueron acumulando amenazas, irregularidades, pistas falsas, investigaciones a quien no se debe investigar, condescendencia para con las fuerzas de inseguridad, pero también, claro, un policía condenado por torturas, un destacamento cerrado, recuperado y transformado y, lo más trascendente, la instalación en la sociedad de una certeza indudable: a Luciano lo mató la policía. Y lo desapareció el Estado”. Fragmento del comunicado de Familiares y amigos que realizarán la actividad este sabádo 21, como lo detalla el afiche. Más abajo, resto del escrito de los compañeros.

 

El 17 de octubre de 2014 encontramos a Luciano. Luego de más de cinco años de permanecerdesaparecido, pudimos, mediante una lucha incansable, llegar a dos victorias: que el Estado nos devuelva sus restos y, en esa misma acción, dejarlo en evidencia como responsable máximo de la desaparición de un ciudadano de las clases populares. ¿Cómo desaparece un cuerpo en Argentina? Por una suma de variables que se mantienen, desde hace más de cuarenta años, inconmovibles dentro del Estado y en el seno de la Sociedad Civil. No hay duda de ello, y es sistemático, atendiendo a que, en todos los casos, se repiten normas y procedimientos que no saben de rupturas o continuidades democráticas. Dicho de otro modo, se desaparece, con las mismas metodologías, en 1973, 1976, 1985, 1995, 2009 o 2017. No hace falta hurgar demasiado en los archivos para caer en la cuenta de eso, con las facilidades que se tienen ante las nuevas tecnologías. Un click nos separa de Jorge Julio López, Daniel Solano, Facundo Rivera Alegre, Iván Torres, Sergio Ávalos, Luciano González, Andrés Nuñez, Miguel Bru, Kiki Lezcano, Marita Verón, María Cash, Florencia Penacchi, Mario Golemba, Santiago Maldonado, Luciano Arruga.

 

No hay desaparecidos sin un Estado que los desaparezca. Primero, mediante el brazo ejecutor de las fuerzas de inseguridad. Luego, a través de los laberintos en los palacios judiciales, que, sin escatimar cinismo, se autodenominan justicia. También, con funcionarios estatales que, en una combinación de desidia, irresponsabilidad y connivencia, miran para otro lado en momentos cruciales, de vida o muerte. Todos estos tentáculos operan en sistema. Engranaje, cada uno, de la máquina desaparecedora. Policías, fiscales, jueces, personal de la salud, funcionarios estatales, en síntesis. Sin embargo, no hay desaparecidos sin una red de medios tradicionales que desaparezca. Y las formas son variadas, aunque el objetivo siempre se repite.


 ¿Cuántas veces apareció el nombre de Daniel Solano en los matutinos de mayor tirada nacional? Sobran, holgadamente, los dedos de una mano para contar. ¿Cuántas operaciones mediáticas aparecen para decirnos que Maldonado no está desaparecido? No alcanzan cinco pares de manos para lograr dar con el número exacto. Por último, no existe ni remotamente la posibilidad de desaparecer a una persona sin una sociedad que, por acción u omisión, avale esta metodología.

 

Del algo habrán hecho de 1976 al fue un accidente de 2014 hay un paso. Y lo dieron. Varios y varias. El 17 de octubre de 2014 encontramos a Luciano. Lo hallamos nosotras y nosotros, ya que si algo nos ha enseñado este recorrido es que el Estado no suele ser amigable. En el camino, complejo y doloroso, se fueron acumulando amenazas, irregularidades, pistas falsas, investigaciones a quien no se debe investigar, condescendencia para con las fuerzas de inseguridad, pero también, claro, un policía condenado por torturas, un destacamento cerrado, recuperado y transformado y, lo más trascendente, la instalación en la sociedad de una certeza indudable: a Luciano lo mató la policía. Y lo desapareció el Estado.

 

enviado por contacto@agenciaparalalibertad.org
                                                                      https://agenciaparalalibertad.org/

 

Agencia Para La Libertad, periodismo de intervención social
La APL está constituida por militantes que encarnan una diversidad de ideas políticas e ideológicas. Por ello, las notas expresarán distintos punto de vista y no siempre representarán a la totalidad de sus integrantes. Las diferencias, no antagónicas, enriquecen nuestras miradas y las acciones que encaremos en consecuencia.

 

 

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19 octubre 2017 4 19 /10 /octubre /2017 15:56
Argentina

 

 
 
 

Compartimos las voces que surcaron el aire del Enredando las mañanas de este martes 17 de octubre:


*Sobre el final del 32º Encuentro Nacional de Mujeres en Chaco, un grupo de personas vinculadas a la derecha católica de la región, usufructuando de una zona liberada, agredió a mujeres que se encontraban en la plaza principal de Resistencia. Hablamos con Yamila Giménez, una de las organizadoras del encuentro, quien explicó como actuaron desde la organización y los pasos a seguir ante la Justicia.


*Representantes de pueblos originarios caminaron desde sus poblados puneños hasta San Salvador en una “Caminata por el Territorio – En defensa del agua y la vida” que arrancó el 7 y llegó el 12 frente a la casa de gobierno. Nos comunicamos con Oscar Delgado, integrante de CAPOMA y con Florencia Solís y Gustavo Ontivero quienes transmitieron los reclamos de sus poblaciones.
*Desde Neuquén, el informe de Natalia Cantero sobre la visita de Macri a la capital neuquina y el resto de los actos proselitistas en la región que transita la recta final al 22 de octubre.


*Hablamos con Rafael Vargas, secretario general del Sindicato de Trabajadores Azucareros del Ingenio Ledesma, en conflicto desde hace 24 días, por el salario y las condiciones de trabajo. Los trabajadores han suspendido las medidas de fuerza para generar un diálogo que permita superar la oferta que ha hecho la empresa.
*Por el Mirando el mundo al revés, Pablo Brambilla trajo: los cierres de campaña de las dos principales “marcas electorales” en la provincia de Buenos Aires, voces del Coloquio IDEA en Mar del Plata, Spadonne - el de la leche podrida- y Lilita que no pudo explicar donde está Santiago Maldonado.


*El 3 de octubre de 2003, la policía chubutense levantó a Iván Torres Millacura de 25 años en la localidad de Comodoro Rivadavia y lo trasladó a la comisaría primera. A 14 años de su desaparición, conversamos con su mamá, María Millacura.


*El sábado 30 de septiembre tuvo lugar el Segundo Encuentro Nacional frente a la OMC, en donde las 70 organizaciones reunidas, más de cien personas, acordaron el formado que tendrán las actividades en diciembre. El aire del Enredando, la entrevista en Piedra Libre de La Colectiva a Luciana Ghiotto, politóloga, investigadora del CONICET y una de las responsables de uno de los foros a desarrollarse.

 

AUDIOS
 

El 32° Encuentro Nacional de Mujeres en Chaco fue una muestra de organización, resistencia, solidaridad y alegría que apuntan al centro del patriarcado. Sobre el final un grupo de personas vinculadas a la derecha católica de la región, usufructuando de una zona liberada, agredió a mujeres que se encontraban en la plaza principal de Resistencia. Hablamos con Yamila Giménez, una de las organizadoras del encuentro, quien explicó como actuaron desde la organización y los pasos a seguir ante la justicia.

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12 de octubre en resistencia en Jujuy. Representantes de pueblos originarios caminaron desde sus poblados puneños hasta San Salvador en una “Caminata por el Territorio – En defensa del agua y la vida” que arrancó el 7 y llegó el 12 frente a la casa de gobierno. Nos comunicamos con Oscar Delgado, integrante de CAPOMA y con Florencia Solís y Gustavo Ontivero quienes transmitieron los reclamos de sus poblaciones.

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Neuquén en la previa. Informe de Natalia Cantero sobre la visita de Macri a la capital neuquina y el resto de los actos proselitistas en la región que transita la recta final al 22 de octubre.

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Volvimos a Jujuy para hablar con Rafael Vargas, secretario general del Sindicato de Trabajadores Azucareros del Ingenio Ledesma. El conflicto alrededor del salario y las condiciones de trabajo lleva ya 24 días. Los trabajadores han suspendido las medidas de fuerza para generar un diálogo que permita superar la oferta que ha hecho la empresa. Mañana habrá una nueva asamblea de SOEAIL.

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Mirando el mundo al revés. Pablo Brambilla se aproximó a los cierres de campaña de las dos principales “marcas electorales” en la provincia de Buenos Aires. Cerró con una paneo de voces completo del Coloquio IDEA en Mar del Plata. En el medio invitó a Spadonne, si el mismo de la leche podrida, quien explicó las ventajas de las coimas más baratas y a Lilita que no pudo explicar donde está Santiago Maldonado.

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El 3 de octubre de 2003, la policía chubutense levantó a Iván Torres Millacura de 25 años en la localidad de Comodoro Rivadavia y lo trasladó a la comisaría primera. Este 3 de octubre se cumplieron 14 años de su desaparición y diversas instancias, como el asesinato de varios testigos, la condena de la Corte Interamericana de DDHH (CIDH) el 26 de agosto 2011 al Estado argentino y un juicio, forzado por esa condena, que terminó el año pasado donde fueron absueltos 12 policías y condenados 2. Iván continúa desaparecido. Hablamos con su mamá, María Millacura.

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El sábado 30 de septiembre tuvo lugar el Segundo Encuentro Nacional frente a la OMC, en donde las 70 organizaciones reunidas, más de cien personas, acordaron el formado que tendrán las actividades en diciembre. En primer lugar, se determinó la convocatoria a una “Semana de acción Fuera OMC”, que se desarrollará entre los días 7 y 13 de diciembre. En Piedra Libre de La Colectiva nos comunicamos con Luciana Ghiotto, politóloga, investigadora del CONICET y una de las responsables de uno de los foros a desarrollarse. Compartimos esa entrevista.

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Programa Completo DESCARGAR

 
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19 octubre 2017 4 19 /10 /octubre /2017 15:30

 

Claudicar no es una opción 
El Concejo Indígena de Gobierno y su vocera Marichuy en Palenque

 

La plaza central de Palenque se llenó de pueblos indígenas y campesinos y pobladores locales, protegidos por un cordón de bases de apoyo zapatistas que rodeaban toda la plaza, para recibir al Concejo Indígena de Gobierno y su vocera Marichuy. Palenque es centro de grandes desarrollos turísticos que lucran con la herencia de los pueblos mayas. Bares, restaurantes, hoteles, tiendas, agencias de viaje abundan sobre la calle que conduce a la plaza.

 

Pero por Palenque pasa también el tren llamado La Bestia, que carga cientos de migrantes rumbo a los Estados Unidos todos los días. Así, Palenque se vuelve punto de contraste y símbolo del sistema en el que vivimos. La conquista de los pueblos mayas hace más de cinco siglos; el creciente despojo de los pueblos mayas de hoy; la folclorización y mercantilización de las culturas mayas; el desplazamiento forzado de millones de personas.

 

Las concejalas del CIG, Marichuy y la Comandancia General del EZLN hicieron esa realidad presente con sus palabras. La concejala de Chapultenango, Chiapas, habló sobre las afectaciones por el despojo fruto de la minería, los hidrocarburos, la privatización del volcán Chichonal con fines turísticos y la migración de los jóvenes.

 

La concejala de Nayarit señaló la mala administración de la energía eléctrica y los petróleos mexicanos. La concejala de Santa María Ostula relató la historia de la comunidad por recuperar sus tierras y defenderlas del crimen organizado y del Estado, de la represión que desde 2008 han sufrido, de la organización de las autodefensas y de la complicidad del ejército mexicano con el narco.

 

Las madres y padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa denunciaron la impunidad y, nuevamente, complicidad del Estado con el crimen organizado. La Comandancia General del EZLN, en voz de una compañera y después de la Comandanta Amada, habló sobre la migración y las mujeres, de la impunidad en los casos, entre muchos otros, de Atenco, Acteal, la Guardería ABC, los feminicidios en Ciudad Juárez, los mineros enterrados de Coahuila, los desaparecidos de Ayotzinapa.

 

Ante esto está la alternativa del autogobierno. “¿Por qué un pequeño grupo de personas, holgazanes, buitres, bestias, zánganos nos vienen a mandar si somos miles y millones de mexicanos trabajadores del campo y la ciudad?”, preguntó la Comandanta Amada. Una miembra de la Junta de Buen Gobierno de Roberto Barrios explicó el funcionamiento del autogobierno zapatista y los trabajos en las áreas de salud, educación, justicia, producción. “Es posible gobernarnos nosotras y nosotros mismos, donde el pueblo manda y el gobierno obedece”, concluyó.

 

El proceso no es fácil, como quedó evidente con la denuncia que hizo Marichuy a nombre del Concejo Indígena de Gobierno, sobre las diferentes maneras en que el INE intenta obstaculizar su registro como candidata a la presidencia. Pero, “como es costumbre para los pueblos, claudicar no es una opción”, dijo, y anunció que se redoblarían los esfuerzos para la recolección del casi millón de firmas requeridas por el INE.

 

Al terminar el acto la caravana se dirigió a San Cristóbal de Las Casas, y hoy concluye la gira del CIG por territorio zapatista en el Caracol de Oventic. Y sigue lo que sigue…

 

Escucha los audios y ve las imágenes aquí: http://radiozapatista.org/?p=23380

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19 octubre 2017 4 19 /10 /octubre /2017 14:31

Acumulación por exterminio
 
Por Raúl Zibechi

(APe) www.pelotadetrapo.org.ar

 

La evolución de la guerra en el último siglo, en relación con la población, nos ofrece pistas sobre el tipo de sociedad en la que vivimos. Hasta la primera guerra mundial los combates sucedían entre ejércitos nacionales, en las barricadas, donde se producían las grandes carnicerías que inflamaron la conciencia obrera. Afectaban a la población de manera indirecta, por la muerte masiva de hijos y hermanos. Cuando lo hacían de forma directa, eran las más de las veces “efectos colaterales” del conflicto o, en ocasiones, escarmientos para debilitar la moral de quienes peleaban en el frente.

 

Con la segunda guerra mundial las cosas cambian de manera radical. Desde los bombardeos de Hamburgo y Dresde hasta las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, pasando por el bombardeo japonés a Chongqing hasta los campos de concentración alemanes, el objetivo pasó a ser la población. Hay un antes y un después de esa guerra y de los campos de concentración, como señala Giorgio Agamben, ya que tanto el campo como el “bombardeo estratégico” se convirtieron en paradigmas de la política y de la guerra modernas.

 

No se trata de la aparición de la aviación como forma central del combate. Al revés: la aviación se convierte en decisiva porque el objetivo pasa a ser la población. Vietnam es otro punto de inflexión. Es la primera vez que los muertos estadunidenses se cuentan por miles, con un impacto mucho mayor que en las guerras anteriores. A partir de ahí, la guerra aérea redobla su importancia para evitar entrar en el cuerpo a cuerpo con el inevitable saldo de bajas propias.

 

La acumulación por despojo (minería cielo abierto, monocultivos como la soya y las megaobras), tiene una lógica similar a la guerra actual, no sólo por el uso de herbicidas ensayados en la guerra contra el pueblo vietnamita, sino por la propia lógica militar: despejar el campo de población para hacerse con los bienes comunes. Para despojar/robar, es necesario quitar del medio a esa gente tan molesta, es el razonamiento del capital, una lógica que vale tanto para la guerra como para la agricultura y la minería (http://goo.gl/OBH7an).

 

Por eso, es importante referirse al modelo actual como “cuarta guerra mundial”, como hacen los zapatistas, ya que el sistema se comporta de ese modo, incluyendo por supuesto la medicina alopática que se inspira en los principios de la guerra. Los argumentos del EZLN cuadran con los de Agamben, cuando señala que el dominio de la vida por la violencia es el modo de gobierno dominante en la política actual, en particular en las regiones pobres del Sur global.

 

La brutal represión a los maestros en Oaxaca muestra la existencia de un totalitarismo disfrazado de democracia, que según Agamben se caracteriza por “la instauración, a través del estado de excepción, de una guerra civil legal, que permite la eliminación física no sólo de los adversarios políticos sino de categorías enteras de ciudadanos que por cualquier razón resultan no integrables en el sistema político” (El Estado de excepción, p. 25). El mismo autor nos recuerda que desde los campos de concentración no hay retorno posible a la política clásica, aquella que estaba focalizada en la demanda al Estado y la interacción con las instituciones.

 

¿Cómo denominar una forma de acumulación anclada en la destrucción y muerte de una parte de la humanidad? En la lógica del capital, la acumulación no es un fenómeno meramente económico, de ahí la importancia del análisis zapatista que pone el acento en el concepto de guerra. Quiero decir que el tipo de acumulación que necesita el capital en el período actual, no puede sino ir precedido y acompañado estructuralmente, de la guerra contra los pueblos. Guerra y acumulación son sinónimos, a tal punto que subordinan al Estado-nación a esa lógica.

 

El tipo de Estado adecuado para este tipo de acumulación/guerra, es el punto débil de quienes analizan la “acumulación por desposesión” o el “posextractivismo”. En estos análisis, más allá del valor que poseen, encuentro varios problemas a ser debatidos para fortalecer las resistencias.
El primero es que no se trata de modelos económicos, solamente. El capitalismo no es una economía. El capitalismo es un sistema que incluye una economía capitalista. En su etapa actual, el modelo extractivo o de acumulación por robo, no se reduce a una economía sino a un sistema que funciona (desde las instituciones hasta cultura) como una guerra contra los pueblos, como un modo de exterminio o de acumulación por exterminio.

 

México es el espejo en el que podemos mirarnos los pueblos de América Latina y del mundo. Los más de cien mil muertos y las decenas de miles de desaparecidos no son una desviación del sistema, sino el núcleo del sistema. Todas las partes que integran ese sistema, desde la justicia y el aparato electoral hasta la medicina y la música (por poner apenas ejemplos), son funcionales al exterminio. “Nuestra” música y “nuestra” justicia (y así con todos los aspectos de la vida) son parte de la resistencia al sistema. Están desgajadas o separadas del mismo. No forman parte de un todo sistémico sino que integran ya el “otro mundo”.

 

La segunda cuestión es que las instituciones estatales han sido formateadas por y para la guerra contra los pueblos. Por eso no tiene el menor sentido dedicar tiempo y energías en incrustarse en ellas, salvo para quienes crean (por ingenuidad o interés mezquino) que pueden gobernarlas a favor de los abajos. Este es quizá el principal debate estratégico que afrontamos en esta hora sombría.

 

En suma, crear y cuidar nuestros espacios y protegernos del arriba sin dejarnos seducir por sus escenarios, se torna en la cuestión vital de nuestros movimientos. Recordemos que, para Agamben, los recluidos en el campo son personas a las que “cualquiera puede matar sin cometer homicidio”. Esta forma de ver el mundo actual explica mejor los hechos de Ayotzinapa y Nochixtlán, que los discursos sobre democracia y ciudadanía, que apelan a la justicia del sistema.

 

fuente: nota completa y todas las ilustraciones
https://www.pelotadetrapo.org.ar/2013-09-05-12-30-19/2017/3931-acumulación-por-exterminio.html

Pinturas: Robert Rauschenberg y Luis Felipe Noé

También publicado en La Jornada/Mex.

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19 octubre 2017 4 19 /10 /octubre /2017 13:17
Argentina: El origen de la tristeza
Por Bernardo Penoucos
Pablo Ramos, novelista de Avellaneda, dice y cuenta que en la culminación de su infancia está el origen de la tristeza, de su tristeza, esa infancia que se le fue entre los trenes de la distancia cuando se enteró de que su amigo, su hermano, había sido asesinado antes de cumplir los dieciséis.
Pero  ahora  en quien pienso es en  Claudio y en el origen de su tristeza. Quisiera preguntárselo, sentarnos y charlarnos de a dos, mano a mano, palabra a palabra. Pero Claudio no está, Claudio apagó el motor cuando su corazón dejó de bombear sangre y quedó desplomado en un patio  de cemento gris en la cárcel de Sierra Chica hace exactamente 3 días. Claudio, estudiante de Trabajo Social, Claudio preso desde tristes infancias, Claudio muerto encerrado y la familia de Claudio recorriendo como una humildad enfilada la distancia desde el Docke hasta la cárcel para retirar el cuerpo inerte del hijo, del hermano, del  muerto.
Que habrá mirado Claudio cuando el frío o el calor le recorrió el cuerpo en ese cemento gris, qué habrá visto por última vez en ese patio, habrá visto el cielo, habrá visto su niñez lejana, habrá visto la libertad y el horizonte posible o habrá visto la reja como último paisaje. Claudio había recurrido al área de Sanidad del Penal, le dolía el pecho y le dolía el corazón, pero en Sanidad no había sanadores, no había médicos, no había calma para el corazón de Claudio que horas después le apretó más el cuerpo y se le salió de golpe y al galope como no aguantando más, como diciendo basta compañero, como diciendo hasta acá el viaje.
En tantos pibes y pibas el origen de la tristeza radica en esa culminación autoritaria de la niñez, tantos y tantas vienen arrastrando esa pena y esas zapatillas agujereadas y esos corazones dolidos que quieren escaparse de la cápsula enrejada y mueren mansos en el intento.
Desde qué márgenes podemos, nosotros , escribirlos ahora, cuáles serán las palabras que puedan nombrarlos, cuáles son los textos que nos expliquen, cuáles son los abrazos que nos encuentren, cuáles son los odios que nos separen.
Pobre Claudio, pobre pibe del Docke que tenía en el puño apretado la libertad enseguida, ya se iba, ya se estaba yendo, ya veía el portón que divide a los libres de los presos, ya estaba caminando hacia ese otro escenario cuando, de repente y sin pedir permiso, el cuerpo se le fue y el rostro se apagó.

 

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19 octubre 2017 4 19 /10 /octubre /2017 13:00
 
Argentina: El cuerpo
Por Claudia Rafael
Fueron 78 días de esa pregunta aterradora que martilló hora tras hora. ¿Dónde está? ¿Dónde está Santiago? Hace algunas horas que ese interrogante tiene una respuesta que podría ser atroz. Cuando la muerte irrumpió como un piedrazo sobre los espejos en el momento en que un equipo de buzos de la Prefectura Naval encontró un cuerpo en el río, 300 metros arriba del Pu Lof de Cushamen. ¿Es Santiago? ¿Ese cuerpo sin vida fue alguna vez Santiago? ¿Esos restos pendientes de una rama de sauce tienen tatuado en la piel el nombre de Santiago Maldonado?
Allí donde rastrillaron tres veces y nunca encontraron nada. 300 metros río arriba y contracorriente. Un cuerpo. Un cuerpo aún sin nombre. Con toda la inquietud de que la respuesta podría ser la tan temida. A 78 días de la desaparición en el contexto represivo estatal contra el pueblo mapuche. A 78 días de contabilizar horas. De contar ausencia. A 78 días de desear la aparición. De temer la muerte. A 78 días de imaginar que un mal día aparecería un cuerpo por obra humana.
Con una maquinaria política y mediática feroz que –diría Judith Butler- nos convence de que ciertos cadáveres no merecían, de alguna forma, continuar entre los vivos.
“Entiendo lo aliviador de encontrar el cuerpo, pero no me puedo sacar de la cabeza lo corrupto, mezquino, morboso que es este sistema”. Esas palabras no fueron dichas ni por Sergio, ni por Germán, ni por los padres de Santiago Maldonado, ni por ninguno de sus afectos más cercanos. Porque todavía por estas horas es un cuerpo. Un cuerpo sin nombre ni identidad. Aquellas palabras las pronunció hace exactamente tres años Vanesa Orieta, en entrevista con esta Agencia, cuando –tras un habeas corpus- apareció como NN en el cementerio de la Chacarita el cuerpo de Luciano Arruga.
Durante 78 días resonó como un eco cruel el aullido: dónde. Dónde está. Dónde se lo llevaron a Santiago. Durante larguísimos 78 días -de silla vacía, de espera interminable, de día de la madre y cumpleaños sin beso- el Estado se empeñó en vallarse, en proteger a su brazo armado, en defender a la Gendarmería como antes, durante cinco años y ocho meses se amparó a la policía bonaerense que desapareció a Luciano.
El mismo Estado, la misma huella. Con una mecánica que fue nutrida y cobijada a lo largo del tiempo. Con una práctica aceitada a lo largo de estructuras institucionales nacidas del pacto feroz para excluir, para deshacerse del excedente humano y social. Un pacto entre una minoría de iguales, al decir de Baratta, que excluye del concepto de ciudadanía a los diferentes. Y a los solidarios con los diferentes.
Santiago fue convertido en ausencia. Y esa ausencia, esa aterradora y salvaje ausencia, fue la que, dolorosa e injustamente, echó luz sobre un pueblo olvidado. El pueblo de la gente de la tierra, significado más profundo de mapuche. Santiago es ícono bello que se volvió pancarta, grito, bandera.
Y cada partecita de ese cuerpo -¿será Santiago? ¿será un desaparecido de tantos que nadie busca y que nadie encuentra?- es el vestigio ardiente de la desmesura del poder. Que cae con la rabia de los cruentos para destrozar la vida cuantas veces sea necesario. Santiago –sea o no sea ése su cuerpo- es ícono y bandera que desde hace 78 días está arriando una trenza que abraza a los desoídos y los descartados de los tiempos. A los Iván Torres o los Daniel Solano, por los que no hubo plazas encendidas. A los Luciano Arruga, que tuvieron la valentía de espetar un no profundo ante el uniforme azul de los depredadores. A los Andrés Núñez o los Miguel Bru, destrozados por la misma bonaerense. A los Walter Bulacio, torturados hasta la misma muerte.
A lo largo de esos 78 días, el Estado dibujó estrategias y ocultó pruebas, defendió lo indefendible, utilizó a la misma fuerza que reprimió al pueblo mapuche aquel 1 de agosto para investigar, elaboró teorías conspirativas, abonó culpas y falsas líneas investigativas. Y si finalmente ese cuerpo inerte es el de Santiago: ¿quién lo puso allí?
Desde hace 78 días subsistió –y en algún lugar del sueño colectivo sigue subsistiendo- una mínima esperanza por el regreso. Mientras que la vida, una vez más de tantas, se volvió sombra por la arrogancia de los que detentan los hilos y deciden en qué exacto momento de la historia la ausencia derrama sangre.
Y el otro gran interrogante: si ese cuerpo baldío y ausente de vida no es el de Santiago ¿quién flotó en el río Chubut sin que nadie lo busque, sin que nadie lo espere, sin que nadie lo haga devenir pancarta y horizonte?
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